viernes, 7 de septiembre de 2012

CAMPISTA PROFESIONAL O FESTIVALERO CONVERSO

Buenas tardes: Como he comprado arroz integral me da tiempo de sobra mientras se cuece a ilustraros sobre un tema del que me he empapado profundamente este verano. QUE VAYAS A FESTIVALES NO QUIERE DECIR QUE ESTES LISTO PARA IRTE DE CAMPING.En efecto, ¿A quién no se le ha pasado por la cabeza alguna vez que podría amortizar su Quechua 2" más aún y podría irse a algún camping estupendo cerca de alguna cala paradisiaca en la Costa Brava?

Pues bien, si lo has hecho, te habrás dado cuenta de que el campista profesional nace, no se hace...ser campista es un estilo de vida, no una manera de ahorrarte dinero en las vacaciones. Ser campista es como salir a correr, ligeramente sectáreo y te hace sentirte mejor que los demás. Te sientes en paz con la naturaleza, consciente del mundo, te entran ganas de dejar de fumar, de abandonar la carne roja, de convertirte en un ser puro que no hace daño a los demás, siempre positivo...Que demonios ¡Y también da pereza al principio!
Aunque leido esto parezca imposible el acceso los camping más selectos admiten festivaleros conversos, es decir; gente que se siente mayor para ir a un festival pero joven para pagar 15 días de hotel. Son (o somos) fácilmente reconocibles:

1. LA LONA QUE TODO LO CUBRE: Un festivalero senior ya se ha comprado una lona de camión para cubrir su tienda y las de sus colegas según llega al descampado o desierto en cuestión, y así poder dormir durante toda la mañana. Si os vais a convertir al campismo, tiradla. Un campista profesional siempre madruga, con el primer rayo de sol ya está preparado para salir de su tienda y recoger corriendo todo para irse a hacer marcha, a la playa o cualquier cosa, ten en cuenta algo importante: NUNCA TIENEN RESACA.

2. JUAN PALOMO Y DERIVADOS: Quizás dentro de los festivaleros comunes eres del club AHORRADOR o simplemente llevas en las venas sangre de campista y te has hecho con un camping GAS. Por muy gourmet que seas en tu día a día, no nos engañemos, en un festival no vas a cocinar verduritas braseadas con un fino aroma a naranja. Te apetecen hamburguesas, desayunar fuet o los típicos ladrillos de fideos de arroz aderezados con pescado o cayena molida (según gustos). Bueno pues  el JUAN PALOMO no es para nada la dieta de un campista profesional, vete haciéndote a la idea. Un campista profesional como mucha fruta, coquetea con los veganismos y el crudismo...Aquí os remito al punto número 1: NUNCA TIENEN RESACA.

3. SOBRE TODO PARA MUJERES. Un gran factor determinante para que te descubran en un camping es el MAQUILLAJE. Las campistas profesionales no se pintan la raya, ni salen de la tienda con el rimel corrido. Nunca verás a una campista profesional con una GHD, el rizo es bello en un camping, y por supuesto olvidate de flequillos rectos y tupes cincuenteros. Las campistas profesionales no necesitan espejos, se quieren tal y como son y están por encima de las modas y de los perfumes.

Y ya concluyendo....os comento que LA TIENDA ES LA MISMA PERO EL MENAJE VARÍA. Debéis cambiar los altavoces para iphone por el LED antimosquitos, (en el camping no se escucha INDIE solo el BZZZZ de los mosquitos muertos), la botella de agua rellena por la cantimplora de hojalata que mantiene la temperatura, El Bikini nuevo que te hace tipín por un neopreno y unas Snorquels y por supuesto evita ropa con Marcas de Urbanita, centrate en Quechua, Columbia y derivados, Nike y Adidas tienen un pase o cualquiera de Surfero pero que sepas que Los Cheap Monday o Loreak Mendian pintan menos en un camping que un pulpo en un garaje.

Espero haberos aclarado un poco la diferencia...de cara al paso de década, que es cuando uno se replantea que hace en el mundo, que imagen quiere proyectar a los demás, porqué engorda si come lo mismo que hace diez años y esas cosas típicas de la crisis de los 30.

CANCELAR LAS SUSCRIPCIONES ES DE VALIENTES.

Buenos días:

Esta mañana al abrir mi correo bien temprano me ha venido una gran duda a la cabeza...¿Realmente me  he suscrito a tantos newsletters? Lo cierto es que la mitad no se ni de que se tratan, no tengo tanto tiempo libre al día como para leerlos todos.

Dado que hoy tengo algo relajada la mañana me he dispuesto a cancelar mi suscripción y es entonces cuando me he dado cuenta de que CANCELAR LAS SUSCRIPCIONES ES DE VALIENTES.

¿Cómo se que mañana no me interesará una cena romantica para dos en Motilla del Palancar o hacer un curso fotografía dental? ¿Y si a Bimba & Lola le da por liquidar sus bolsos a 4 euros y yo no estoy suscrita al newsletter correcto? Y mejor aún, ¿Y si las ofertas de empleo de alguna página de empleos existieran de verdad? ¿No estaría al tanto? ¿Me perdería el trabajo de mis sueños?

Pues bien, al final he decidido ser una mujer valiente y borrar mi suscripción de los Newsletter que considere menos vitales para mi bienestar diario. La cosa no es sencilla, tengo demasiadas categorías para elegir, así que he decidido hacer una lista con todas mis suscripciones y organizarlas por categorías.

Al final la lista se ha convertido un documento de Excel en el que he organizado los newsletter por categorías, rango de importancia y periodicidad (que Diós bendiga las tablas dinámicas). Después he decidido asignarles valores numéricos a las categorías para así asignarle una puntuación a cada Newsletter:

Viajes por España puntuación: 5
Artilugios de cocina elásticos: 6
Jornadas de Networking bilingües: 8

De esta manera seguramente pueda atreverme a borrar alguno de ellos y dormir por las noches, pero justo cuando las había ordenado y me disponía a borrar me ha surgido una duda... ¿Y si de aquí a 3 meses mis preferencias han variado y necesito los newsletter que borre anteriormente? Lo cierto es que esta idea me aterra así que he decidido crear un resumen mensual de mis necesidades para dentro de un año saber que intereses se han mantenido de manera más estable en mi vida y así poder cancelar la suscripción de aquellas cosas que realmente no me interesan en exceso. Total aún perdiendo el tiempo en hacer esta chorrada, tardaría más en leerme todos los newsletter. Un beso y buen viernes.